Cultivar hierbas medicinales en casa: ¿costumbres anticuadas o visión de futuro?

El capitalismo loco en el que estamos inmersos todos los habitantes de Occidente ha causado auténticos estragos en el las últimas décadas. Se aceleró de forma desproporcionada una forma de consumo sin retorno que ahora, en plena crisis, intentamos frenar. Pero cuesta mucho romper con las costumbres, y en una sola generación las hemos cambiado por completo.

¿Por qué dejamos de lado los remedios caseros?

salud fácil

El capitalismo occidental nos dijo que no era necesario “fabricar” o “cultivar” nada si podías comprarlo.

Como no siempre disponíamos de todo, en todo momento, en pueblos y ciudades seguían elaborándose algunas cosas en casa, pero el capitalismo occidental nos dijo que no, que ni hablar, que no deberíamos perder el tiempo con eso. Así que nos construyó centros comerciales uno detrás de otro, supermercados, grandes cadenas de ocio y compras donde encontrarlo todo. Comida, ropa, farmacia, tecnología, todo listo para comprar.

 

Y como podía comprarse todo, olvidamos definitivamente no sólo cómo elaborar ciertas cosas en casa, sino por qué debíamos hacerlo.

 

Sin embargo, diversos grupos de personas aquí y allí han mantenido estas costumbres y tradiciones y ahora, con la crisis arrasándolo todo a su paso, muchos estamos redescubriendo no sólo la utilidad de elaborar tú mismo algunos productos, sino lo satisfactorio que puede ser.

 

El consumista reformado: empezar a plantar

salud en casa

El problema es sencillo: si compras absolutamente todo lo que necesitas, significa que tus necesidades no dependen de ti, sino de otra persona. Otra persona que, como ni sabes quién es, ni sabe quién eres, ni le importa en absoluto, no se preocupará por tu salud o tu bienestar, sino por ganar dinero.

Con nuestra vida urbana es complicado recuperar una autonomía alimentaria (y pese a eso, los conceptos de huertos urbanos avanzan cada día más), pero sí podemos empezar a poner nuestros granitos de arena con el cultivo de algunas plantas medicinales. Algo que puede resultar muy útil en momentos en que se nos va a cobrar por ir al médico y por comprar medicinas, y no siempre vamos a poder.

 

El principio básico de toda droga es una planta. Cualquier pastilla que te de el médico para dolencias comunes, está basada en principios activos existentes en la naturaleza. Sólo hay que saber cuáles son, y qué plantas los tienen. Existe buena bibliografía en el mercado (en cualquier librería te indicarán no sólo la sección adecuada, sino qué referencias son más fiables) y nosotros, en este blog, vamos a ir presentándote una a una algunas de estas plantas medicinales. Te explicaremos cómo son, para qué sirven, y cómo cultivarlas tú mismo.

 

No necesitas crear un jardín. No necesitas demasiado espacio, ni siquiera mucho. Tampoco has de cultivarlas todas “por si acaso”. Pero si eres una persona con tendencia a las migrañas, posiblemente te convenga cultivar artemisa. Si tienes el azúcar y el colesterol descontrolados, una sola planta de stevia hará más por ti que todos los edulcorantes del supermercado juntos. Y así con todo…

 

…en resumen, no esperes a que te lo den todo hecho. Siempre o trasplanta, y cuida esa pequeña plantita. Riégala y dale lo que necesita, y obsérvala crecer: se trata de vivir de otra manera, y de saber que cuando tú necesites su ayuda, sus hojas te la darán.

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