Calidad del aire en nuestros hospitales

La calidad de aire que respiramos es algo crucial en nuestra vida diaria. Zonas con una elevada contaminación ambiental y con un aire de baja calidad pueden ser los causantes de muchas infecciones y enfermedades respiratorias en los seres humanos, sobre todo cuando hablamos de niños o personas mayores, mucho más sensibles a los contaminantes.

En centros públicos como son los hospitales, el cuidado de nuestro aire es incluso más esencial. Muchas bacterias o virus se propagan a través del aire, por lo que un aire mal cuidado y controlado puede ser en centros hospitalarios un foco de infección y de problemas para la salud humana.

Por ello, tanto en hospitales como en zonas claves, como son los quirófanos, existen normas para controlar el aire que se respira y evitar la propagación de cualquier enfermedad.

¿Cómo se mide la calidad del aire?

hospitalesEl aire se compone principalmente de nitrógeno (78%) y oxígeno (21%), y un porcentaje menor de otros gases (1%).  A la hora de medir la calidad del aire en recintos cerrados, como son los hospitales, tenemos diferentes grupos de contaminantes a analizar como son los contaminantes químicos y  microbiológicos.

Dentro del grupo de contaminantes químicos tenemos que destacar el dióxido de carbono (CO2), monóxido de carbono (CO) y metales pesados en suspensión. Estos últimos se generan principalmente a través de la combustión de los coches (combustión incompleta). El monóxido de carbono es conocido por ser un gas silencioso, incoloro e inoloro, y por tanto, es más complicado de detectar. En el caso de los hospitales, será importante su medición para conocer el sistema de filtración del aire externo hacia los edificios y por tanto, verificar una calidad del aire adecuada.

En cuanto a la detección de contaminantes microbiológicos, según la normativa (Norma UNE 171330) se centra sobre todo en detectar bacterias y hongos en suspensión. Su contagio por el aire puede proceder a través de las ventanas o puertas. Una buena higiene junto con un buen sistema de filtración de aire en los edificios evitará su propagación.

Los filtros: cómo funcionan

Los filtros en los conductos de ventilación de los hospitales es algo crucial para mantener un aire limpio y libre de cualquier contaminante.

A la hora de saber si los filtros son los adecuados para nuestro edificio tendremos que asegurarnos que están certificados y que los fabricantes han realizados los ensayos correspondientes. Por último, deben tener la certificación del filtro que se consigue gracias al test de estanqueidad.

El test de estanqueidad nos permitirá certificar que el filtro se adapte correctamente al conducto y además que su presencia no interfiera con el medio filtrante, es decir, que el aire puede pasar de manera correcta y con un flujo normal a todos los puntos del edificio.

 

 

 

 

 

 

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