¿Qué alimentos evitar si tiene síndrome del intestino permeable?

Llega un momento en la vida de todas las personas en el que algunos órganos comienzan a reducir la efectividad de sus tareas básicas. Una de las funciones de nuestro intestino es evitar el paso de sustancias tóxicas hacia nuestro cuerpo, cuando presentamos síndrome de intestino permeable esa propiedad tan importante comienza a fallar.

El epitelio, o lo que es lo mismo las paredes de nuestro intestino, funciona como una especie de filtro. La absorción de los nutrientes provenientes de lo que comemos, es posible gracias a la labor de dichas paredes y a que todo lo que no nos favorece es desechado y enviado fuera de nuestro cuerpo.

El síndrome del intestino permeable

Pero si algunas sustancias nocivas para el organismo logran colarse, gracias a  que la permeabilidad de nuestro intestino se ve alterada, una serie de condiciones o enfermedades pueden desarrollarse afectando gravemente la salud del individuo. Los hábitos alimentarios forman parte esencial del desarrollo de la patología que hemos mencionado.

Es un secreto a voces que los hábitos de consumo de alimentos, la medicación constante producto de alguna enfermedad y la intranquilidad conjugada con el estrés, hacen que las mencionadas paredes se inflamen debilitando y haciendo más permeable nuestro epitelio. Cuando eso ocurre el flujo sanguíneo se ve contaminado y su destino puede afectar diferentes sistemas, como por ejemplo el inmune.

La alimentación es clave

La alimentación es clave en el síndrome del intestino permeable

Existen algunos grupos de alimentos que es mejor evitar o reducir de nuestra dieta si queremos evitar condiciones como la que hemos descrito. A continuación enumeraremos las más popularmente conocidas como las que afectan la permeabilidad del intestino:

  1. Los granos en general, varios especialistas coinciden en que este grupo de alimentos tienden a debilitar nuestro intestino. De hecho, algunos señalan que el ser humano no está diseñado para consumir granos enteros o cereales y sobre esta teoría también argumentan su afección sobre el sistema digestivo.

  2. Proteínas, como aquellas que encontramos en el gluten de trigo también deben evitarse. Aunque esto puede asociarse fácilmente a la condición celíaca, lo cierto es que con o sin ella, la gliadina puede afectar nuestro intestino de forma irremediable.

  3. Igualmente, el consumo de alimentos procesados o saborizados puede hacer que el intestino se inflame con facilidad. La recomendación para evitar que esto pase, es sustituirlos por productos de origen natural y sin conservantes.

  4. El consumo de alimentos fritos, picantes o de bebidas fuertes como el alcohol también tiene efectos adversos sobre el intestino. Es natural que produzcan alteraciones en el sistema digestivo.

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