Estancia tras hospitalización en una residencia tercera edad

El hecho de envejecer es un acto natural por el cual todos quizás lleguemos algún día y aunque un anciano constituye una fuente de conocimientos, sabiduría y experiencias ¿Qué sucede cuando no se puede valer por sí mismo? Muchas familias deciden ante esto cuidar a sus adultos mayores en casa, otros por el contrario consideran que lo mejor es enviarlos a una residencia tercera edad, donde reciban las atenciones apropiadas para esa etapa de la vida de mano de expertos.

Aunque, para muchas familias tomar esta decisión puede representar un acto doloroso, tener a ese abuelo residenciado en este tipo de instituciones dedicadas a una atención profesional en el área geriátrica, suele ser un gran alivio. Pero no todos están preparados a dar ese paso.

Por ello, la disposición de cuidar a ese anciano por parte de algún integrante de la familia prevalece en la mayoría de los casos, tan solo con el fin de que sea feliz, teniéndolo en cuenta, amándolo y consintiéndolo por cada uno de esas personas que viven con él. Pero ¿Qué ocurre cuando ese ser querido de la tercera edad enferma?

Estancia tras hospitalización en una residencia tercera edad

¿Quién cuida al abuelo enfermo?

Cuando ese integrante anciano enferma, la cosa cambia con respecto a su cuidado en el hogar una vez que debe regresar después de una hospitalización. Se hace necesario estar atentos a diversos aspectos de su salud y especialmente al tipo de enfermedad que padece.

Se requiere ayudarlo a cumplir con su tratamiento médico proporcionándole las medicinas según las indicaciones, prestar atención a cualquier señal anormal de sus signos vitales. procurarles una dieta equilibrada acorde a los requerimientos prescritos, entre otros aspectos.

Puede que esto se convierta en una tarea a tiempo completo que ningún familiar podría cumplir, dado que posiblemente no se tenga el tiempo, ni los conocimientos para ello. En principio es preciso no sentirse culpable por no poder absorber la carga que conlleva este escenario. Lo segundo es tomar la mejor decisión.

Dos opciones o una sola decisión

Puede que se piense en contratar enfermeras, fisioterapistas y profesionales en materia de salud que puedan encargarse asistiendo al domicilio. No obstante, existen problemas de infraestructura y acondicionamiento físico del lugar que no permita un cuidado óptimo del anciano enfermo que recién ha salido de una hospitalización.

Por lo tanto, la segunda opción tiene que ver con la posibilidad de una estancia tras hospitalización en una residencia tercera edad. Estos centros cuentan con instalaciones técnicas que garantizan la comodidad necesaria para nuestros abuelos. Espacios acondicionados de forma adecuada y profesionales de la geriatría con vasta experiencia para cuidar a nuestros seres queridos que, además de ancianos, se encuentran enfermos ya sea física o mentalmente.

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